La caja de galletas
La mesa
Rubén llegó a las nueve y cuarto con dos bolsas grandes de una tienda del centro y el abrigo abierto, aunque en la calle hacía un frío que cortaba. Dejó las bolsas en el sofá de Carmen como quien deja un trofeo. Los regalos se abrían después de cenar, era la norma de la casa desde que Nuria y él eran pequeños. Esa noche Rubén no quiso esperar.
Para Carmen, un robot aspirador, y para Pilar, un reloj que Pilar abrió, miró y volvió a cerrar con una sonrisa que no terminaba de ser una sonrisa. Para Dani, unos auriculares que costaban más que su primer coche. Para Lucía, una sudadera del equipo de baloncesto de la ciudad que ella se puso encima del jersey de Navidad sin decir nada, que en ella era mucho.
—De los rendimientos —dijo Rubén, y guiñó un ojo a Javier—. Que el tres por ciento no descansa ni en Navidad.
Javier sonrió lo justo, porque él había traído una botella de vino y una caja de turrón, y durante la cena habló sobre todo con el cordero. Esa semana bitcoin había estado por debajo de los cuarenta y siete mil y ahora rondaba los cincuenta mil, y sus tres mil euros eran unos dos mil trescientos. Lo sabía sin mirarlo, que era la única mejora de diciembre.
En la otra punta de la mesa, Dani, que en el bar del polígono le había dicho que él no miraba nunca el precio, lo miró dos veces entre el primero y el segundo plato. Lucía se dio cuenta, y no dijo nada.
La cocina
A Lucía la mandaron a la cocina a por hielo, porque era la pequeña y porque el hielo siempre lo iba a buscar la pequeña. La puerta estaba entornada. Al empujarla vio a su abuela de espaldas, junto a la nevera, y a su tío Rubén delante. Entre los dos había un sobre marrón, de los del banco, que pasaba de las manos de Carmen a las de Rubén.
—Son ocho mil —decía Carmen en voz baja—. No le digas nada a tu hermana, que ya sabes cómo es.
—Mamá, en un año esto es otra cosa. Te lo prometo.
Rubén se guardó el sobre en el bolsillo interior de la americana, le dio un beso en la frente a su madre y salió por la otra puerta, la del pasillo, sin ver a Lucía. Carmen sí la vio, y se quedaron las dos un momento mirándose, la abuela con las manos todavía abiertas y la nieta con la cubitera vacía, hasta que Carmen sonrió como si la hubieran pillado robando un bombón.
—Ven, que te enseño una cosa.
Subió a una silla, algo que le tenían prohibido desde lo de la rodilla, y bajó del altillo del armario una caja de galletas danesas, de lata azul, abollada en una esquina. Dentro no había galletas, sino fajos de billetes de colores, sujetos con gomas de las de la fruta, y un olor a papel viejo que a Lucía le recordó a la biblioteca del instituto.
—Pesetas —dijo Carmen—. Doscientas mil. Tu abuelo y yo las fuimos guardando por si acaso, para una emergencia de las de verdad, y ahí se han quedado.
—¿Y cuánto es eso en euros?
—Eran unos mil doscientos. Ya no son nada. Se me pasó el plazo para cambiarlas en junio, había que pedir cita y era lo del virus, y luego no fui. —Se encogió de hombros—. Ya no valen nada, pero no las tiro.
Lucía cogió un billete de cinco mil y lo miró al trasluz de la lámpara, como hacía su padre con los de cincuenta. Carmen le dejó hacerlo. Después cerró la lata y la subió otra vez al altillo sin ayuda. Luego le dio a Lucía un puñado de hielo del congelador, como si en esa cocina no hubiera pasado nada.
La foto
A las doce menos cuarto Nuria quiso la foto de todos los años, delante del árbol, y su móvil estaba sin batería. Cogió el de Javier sin preguntar, porque en veinte años nunca había tenido que hacerlo. Luego se puso a colocarlos a todos: Carmen en el centro, los altos detrás, Lucía delante con la sudadera nueva.
La notificación saltó justo cuando ella tenía la pantalla delante para encuadrar. Un rectángulo blanco en lo alto, con el logotipo de la plataforma: BTC vuelve a superar los 50.000 $.
Nuria lo leyó. Javier la vio leerlo desde detrás del sofá, entre Rubén y Dani, con la sonrisa ya puesta para la foto. Ella deslizó el dedo para quitarla, hizo tres fotos seguidas y le devolvió el móvil sin decir nada.
En el coche
Salieron a la una y veinte. Hacía frío dentro del coche y el parabrisas tardó en desempañarse, y durante un rato solo se oyó el ventilador. Lucía iba detrás con los auriculares puestos y la sudadera nueva, mirando el móvil.
—¿Tienes algo que contarme? —dijo Nuria en el primer semáforo de la avenida, sin mirarle.
Javier notó que se le secaba la boca. Tenía la respuesta entera en la cabeza, la transferencia, la palabra "reforma", los dos mil euros de la cuenta de ahorro, y durante un segundo pensó en decirla toda, allí mismo, con la calefacción a tope.
—Un poco —dijo—. De lo mío. Por probar, que en el trabajo lo tiene todo el mundo.
Nuria asintió despacio y no preguntó cuánto ni de dónde, que eran las dos preguntas que le había hecho Dani en noviembre, y Javier respiró.
Ella no volvió a hablar en todo el camino.
El techo
Nuria se acostó la primera. Javier se quedó en la cocina recogiendo lo que no hacía falta recoger. Cuando por fin se metió en la cama ella estaba boca arriba con los ojos abiertos, mirando el techo. En su mesilla, debajo del libro, asomaba un impreso del servicio de personal del hospital, doblado en tres y sin rellenar.
—Buenas noches, Nuri.
—Buenas noches.
No le preguntó por la cuenta común. Todavía.
El extracto de diciembre llegaría a los dos correos el sábado 1 de enero, como siempre, a las seis de la mañana.
Lo que era real en este episodio
Nadie de esta familia existe; las normas que les afectan, sí. Donde se aplica el Código Civil (no en toda España: su artículo 13 deja fuera de la aplicación general las normas del régimen económico matrimonial, y algunas comunidades tienen derecho civil propio), a falta de capitulaciones el régimen del matrimonio es la sociedad de gananciales [1]. En ella son gananciales, entre otros, los bienes obtenidos por el trabajo de cualquiera de los cónyuges, y se presumen gananciales todos los bienes del matrimonio mientras no se pruebe que son de uno solo (artículos 1344, 1347 y 1361).
El Código también dice que la gestión de esos bienes corresponde a los dos (artículo 1375), pero que son válidos los actos de disposición de dinero hechos por el cónyuge a cuyo nombre figure o en cuyo poder se encuentre (artículo 1384). Si uno de ellos obtiene con un acto así un beneficio exclusivo para él u ocasiona dolosamente un daño a la sociedad, queda como deudor de la sociedad por su importe (artículo 1390). Y el artículo 1383 contiene una frase que en esta casa nadie ha leído: los cónyuges "deben informarse recíproca y periódicamente sobre la situación y rendimientos de cualquier actividad económica suya".
La cuenta de ahorro de Javier y Nuria es de las que cualquiera de los dos puede mover sin el otro. El Banco de España distingue dos formas de disponer de una cuenta con varios titulares: en la indistinta o solidaria, cualquiera de ellos puede disponer libremente de los fondos; en la mancomunada, retirar dinero exige el consentimiento de todos, salvo que el contrato diga otra cosa. Y recuerda que ser titular no es lo mismo que ser dueño: el contrato no determina quién es el propietario de los saldos [2].
La caja de Carmen es la misma del primer episodio. El plazo para cambiar pesetas en el Banco de España terminó el 30 de junio de 2021, a 166,386 pesetas por euro [3]; sus doscientas mil pesetas habrían sido 1.202 euros. Y la notificación del móvil de Javier no exagera: el viernes 24 de diciembre de 2021 bitcoin cerró en 50.815 dólares, por encima de los 50.000 por segundo día seguido después de subir un 4,4 % el jueves, con el índice de miedo y codicia en 41, miedo [4].
Fuentes
- Código Civil, texto consolidado en el BOE: artículos 13, 1316, 1344, 1347, 1361, 1375, 1383, 1384 y 1390. Primaria.
- Banco de España, Portal del Cliente Bancario: ¿Qué implicaciones tiene abrir una cuenta bancaria conjunta?, 25 de noviembre de 2025. Primaria.
- Banco de España: Finalizó el periodo de canje de pesetas por euro. Primaria.
- Alternative.me: Crypto Fear & Greed Index, valor del 24 de diciembre de 2021. Primaria (es quien publica el índice).
Los precios son cierres diarios de nuestra propia serie de BTC/USD.
Última actualización: 25 de octubre de 2026