Cuando minar deja de compensar, los mineros con costes más altos apagan sus máquinas y el hashrate de la red cae. Los Hash Ribbons comparan la media de 30 días del hashrate con la de 60 para ver cuándo empieza esa capitulación y cuándo termina. Aquí los calculamos con un hashrate diario que estimamos a partir de las cabeceras de bloque de nuestro propio nodo.
«Hash Ribbons de bitcoin el 18/10/2026: sin capitulación de mineros, con el hashrate medio de 30 días en 982 EH/s y el de 60 días en 953 EH/s.» NodeWitness, https://nodewitness.com/graficas/hash-ribbons-bitcoin/
La línea gris es el hashrate de cada día y sale muy irregular a propósito: depende de cuántos bloques se encontraron ese día, y eso varía mucho por pura suerte. Lo que cuenta son las medias de 30 y 60 días.
Mira las dos líneas gruesas. La naranja es la media de 30 días del hashrate y la azul, la de 60. Mientras la naranja va por encima, la potencia de minado crece o se mantiene. Cuando cae por debajo, el hashrate lleva semanas bajando: es la capitulación minera, y en la gráfica ese tramo va sombreado en rojo. Suele pasar cuando el precio cae, cuando llega un halving que recorta a la mitad la recompensa por bloque o cuando la electricidad se encarece para una parte de los mineros.
El tramo termina cuando la naranja vuelve a cruzar por encima: los mineros que quedan ya cubren costes y vuelve a entrar potencia. El método original añade un paso más. Tras esa recuperación espera a que la media de 10 días del precio supere a la de 20, y marca ese día con la línea verde discontinua. La línea gris de fondo es el dato de cada día y conviene no leerla sola, porque un día con pocos bloques no significa que se haya ido nadie.
Charles Edwards, de Capriole Investments, publicó el indicador en 2019. Al comparar las medias del hashrate con la evolución del precio, vio que el final de las capitulaciones mineras solía quedar cerca de suelos de precio. La fecha que peor salía en su comparación era enero de 2015, y propuso el filtro del precio para evitar casos así. Desde entonces se ha vuelto una de las métricas on-chain más citadas.
La mayoría de las versiones públicas usan el hashrate diario de un proveedor de datos. La nuestra lo estima desde las cabeceras de bloque de nuestro propio nodo, con el mismo método para toda la serie.
Cada fila es un cruce de la media de 30 días por debajo de la de 60 y su vuelta por encima, con la señal del método original si llegó a darse antes de la siguiente capitulación. La tabla se calcula con la serie de la gráfica cada vez que se carga la página. Los cruces de pocos días también aparecen, porque la definición estándar no los filtra.
Leemos de nuestro nodo la cabecera de cada bloque desde 2009: su marca de tiempo y la dificultad vigente. Cada bloque cuenta en el día UTC de su marca de tiempo. El hashrate de ese día es la suma de la dificultad de sus bloques multiplicada por 2³² y dividida entre los 86.400 segundos del día [1]. Es lo mismo que bloques del día × dificultad × 2³² / 86.400, y además suma bien el día en que cambia la dificultad. Para el hashrate no usamos ninguna API externa.
Con esa serie diaria calculamos las medias simples de 30 y 60 días y buscamos los cruces, como en la definición original [2]. Para la señal del método original usamos las medias de 10 y 20 días del precio de cierre diario, de nuestra serie de Blockchain.com [3]. Si falta un día, las medias vuelven a empezar en vez de promediar sobre el hueco. El día en curso no aparece hasta que ya no puede llegar ningún bloque más con su fecha.
El hashrate diario es una estimación, no una medida. El número de bloques que se encuentran en un día varía por azar: con una media de 144, son normales días de 130 o de 160 sin que cambie nada en la red, y eso basta para mover el dato diario un 8 % arriba o abajo. Además, las marcas de tiempo las ponen los propios mineros y pueden desviarse un par de horas. Por eso la línea gris es tan irregular, y por eso el indicador mira medias de 30 y 60 días. Hemos comparado nuestra serie con dos referencias públicas desde 2020. Con la de Blockchain.com [4] coincide en 2.452 de 2.476 días, y en el resto la diferencia es menor del 1 %, porque un bloque cae en el día vecino. Con la de mempool.space [5], que se calcula de otra forma, la diferencia mediana es del 0,5 % por día y del 0,3 % en la media de 30 días.
La definición estándar no filtra los cruces cortos, y aquí tampoco: a veces la media de 30 días baja de la de 60 solo unos días y vuelve a subir. Que el método haya coincidido con suelos de precio en el pasado no dice nada de lo que pasará después. Esta página describe la serie; no es una recomendación de inversión.
El hashrate y la dificultad ajuste a ajuste, desde 2009, están en la gráfica de hashrate y dificultad. Los ingresos de los mineros los resume la gráfica del Puell Multiple, y cómo encaja todo con las otras señales de capitulación lo contamos en las señales de capitulación que se pueden comprobar on-chain.
Es el tramo en que una parte de los mineros deja de minar porque lo que ganan ya no cubre la electricidad y el equipo. Al apagar máquinas, el hashrate de la red baja. A veces venden además parte de sus bitcoins para aguantar. En los Hash Ribbons se da por empezada cuando la media de 30 días del hashrate cae por debajo de la de 60.
Porque no se mide: se deduce de cuántos bloques se encontraron ese día y de la dificultad. Con una media de 144 bloques diarios, el azar basta para que un día salgan 130 y otro 160 sin que cambie nada en la red. Por eso el indicador usa medias de 30 y 60 días y no el dato de un día.
Su autor la llamó así, y en el pasado ha coincidido varias veces con suelos de precio. Pero solo describe cómo se han movido el hashrate y el precio, y no sabe nada de lo que pasará después. Aquí la mostramos como dato histórico, no como recomendación de inversión.
El resto de datos de la red, la minería y las comisiones está en la página de Red.